Blog del Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Valencia

¿Quieres ahorrar en tu factura fiscal de 2019? Todavía estás a tiempo

Cuando llegan estas fechas próximas a acabar el año, empiezan las prisas. ¿Cuánto me saldrá a pagar la renta de este año? ¿Aún puedo hacer algo para reducir mi carga fiscal? Si bien siempre recomendamos no dejar estas decisiones para última hora y planificar la fiscalidad con una estrategia acorde a nuestra situación económica, financiera y familiar, puede resultar útil la toma de decisiones de última hora. A continuación, recogemos aquellas operaciones que, en el caso de realizarlas antes del 31 de diciembre, nos permitirán aliviar nuestra factura fiscal.

Aportaciones a planes de pensiones

Efectuar aportaciones a planes de pensiones antes del 31 de diciembre de 2019 puede permitirnos reducir la cuota a pagar por el IRPF.

La reducción que podremos practicar por nuestra aportación será de 8.000 euros anuales, si bien existe un límite del 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas.

Las personas cuyo cónyuge no obtenga rendimientos netos del trabajo y/o actividades económicas, o sean inferiores a 8.000 euros, pueden aportar al plan del cónyuge hasta un máximo de 2.500 euros anuales con derecho a reducción.

En los planes de pensiones de discapacitados los límites son: 24.250 euros y 10.000 euros para las aportaciones hechas por parientes en línea directa o colateral hasta el tercer grado. No obstante, todas las aportaciones realizadas no podrán exceder los 24.250 euros.

Rescate planes de pensiones

En relación con el rescate de las prestaciones se mantiene la posibilidad de aplicar la reducción del 40% para el rescate en forma de capital de las aportaciones realizadas antes del 2007.

A la hora de decidir cuándo proceder al rescate, debemos tener en cuenta el resto de las rentas que vayan a la base general, que también se suman a las del rescate para determinar el tipo medio de gravamen. Así pues, resultaría más conveniente efectuarlo cuando las rentas en su totalidad sean más bajas.

Y muy importante: Aquellos que se jubilaron en 2017 o para los que se hubiera producido en dicho año alguna de las contingencias aseguradas, deben acordarse de rescatar sus ahorros en forma de capital durante el 2019 para aplicar la reducción.

Cuotas de afiliación y aportaciones a partidos políticos y cuotas satisfechas a sindicatos y a colegios profesionales

Dan derecho a una deducción del 20% las cuotas de afiliación a partidos políticos, federaciones, coaliciones o agrupaciones de electores con un máximo de 600 euros anuales.

Además, son gasto deducible en la determinación del rendimiento del trabajo las cuotas a sindicatos y a colegios profesionales cuando la colegiación tenga carácter obligatorio para prestar los servicios laborales que el colegiado realiza a su empleador, con el límite de 500 euros anuales.

Donativos

Si nos interesa reducir la cuota a pagar del IRPF por la vía solidaria, debemos tener en cuenta que los primeros 150 euros donados a las entidades beneficiarias del mecenazgo, darán derecho a una deducción del 75%, y el importe que supere esa cuantía tendrá derecho a una desgravación adicional del 30% o del 35% siempre que se haya donado durante los dos años anteriores a la misma entidad un importe igual o superior al del año anterior.

Por lo tanto, es interesante hacer aportaciones crecientes a las mismas entidades, al incrementarse el porcentaje de deducción.

Plan de ahorro a largo plazo y PIAS

Si tiene pensado contratar algún depósito, puede interesarle un plan de ahorro a largo plazo. En ese caso, no tributará por la rentabilidad que produzca, siempre que lo depositado al año no exceda de 5.000 euros, que no se retire cantidad alguna antes de final de 2024, y que el rescate sea en forma de capital.

Si es titular de un plan individual de ahorro sistemático (PIAS) y han pasado cinco años desde la primera aportación, puede rescatarlo para constituir una renta vitalicia con exención de la rentabilidad generada. Hay que recordar que el límite máximo anual satisfecho en concepto de primas es de 8.000 euros.

Compensación de rentas

En caso de haber obtenido en 2019 ganancias patrimoniales podemos rebajar el coste del IRPF transmitiendo otros elementos patrimoniales que tengan pérdidas latentes. Estas pérdidas nos permitirán compensar las ganancias.

En el caso de haber obtenido pérdidas patrimoniales, podemos aprovechar para reducir la tributación de ganancias que pueda generar antes de fin de año, transmitiendo bienes en los que tenga plusvalías. Sería el caso contrario al anterior, consiguiendo el mismo efecto.

Si hubiéramos generado en algún ejercicio anterior saldos negativos por la transmisión de elementos patrimoniales, y no hubieran pasado más de cuatro años desde que se obtuvieron, sin que los hayamos compensado aún, convendrá generar plusvalías antes de fin de año, a fin de minimizar la tributación mediante la compensación de estos saldos negativos.

Los rendimientos positivos que integran la parte del ahorro, como los procedentes de intereses o dividendos, en 2019 pueden reducirse con el saldo negativo de la integración de ganancias y pérdidas patrimoniales originadas por transmisiones, hasta un máximo del 25% de aquéllos. El saldo negativo restante podrá compensar, dentro del plazo de cuatro años, el positivo procedente de dichos rendimientos que van a la parte del ahorro.

Diferimiento de rentas al año 2020

Podría ser interesante diferir rentas al ejercicio 2020. Ello no es posible en muchos casos, pero sí puede permitírtelo la obtención de determinado tipo de rendimientos.

Así, si depende de tu elección que te reconozcan un rendimiento del capital mobiliario en los últimos días de 2019 o en los primeros de 2020, puedes elegir la segunda opción para diferir la generación de rentas al ejercicio siguiente.

Lo mismo ocurre, con los rendimientos de capital inmobiliario, siempre que sea posible anticipar unos gastos en los que necesariamente se vaya a incurrir, siempre y cuando los ingresos superen a los gastos.

Respecto a los rendimientos de actividades económicas determinados en el régimen de estimación directa, puede interesar aplazar ciertos ingresos a los primeros días de 2020, o en su caso, anticipar gastos los últimos días de 2019.

PROFESIONALES: Determinación del rendimiento de actividades económicas

Si como empresario o profesional nos desplazamos por motivos de trabajo fuera del domicilio de la actividad, debemos saber que son deducibles los gastos de manutención en los que incurra el contribuyente en el desarrollo de su actividad, siempre que, además de tener relación directa con ella, se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería, y se abonen utilizando cualquier medio electrónico de pago (tarjetas de crédito/débito, transferencia, etc.), con el límite diario de las mismas cuantías establecidas para las dietas exceptuadas de gravamen para trabajadores por cuenta ajena. Es decir: 26,67 euros diarios si el gasto se produce en España o 48,08 euros si es en el extranjero. Si, además, como consecuencia del desplazamiento se pernocta, estas cantidades se duplican.

Son gastos deducibles las primas de seguro de enfermedad satisfechas por el contribuyente para su cobertura y la de su cónyuge o hijos menores de 25 años que convivan con él, con el límite de 500 € anuales por cada una de las personas y de 1.500 € en el caso de que el contribuyente, su cónyuge o hijos menores sean discapacitados.

Además, si obtenemos rendimientos por actividades económicas que llevamos a cabo en nuestro propio domicilio, hay que recordar que podremos deducir aquellos derivados de la titularidad de la vivienda. Incluimos en un primer grupo a las amortizaciones, el IBI, los intereses, la tasa de basuras, el seguro, la comunidad de propietarios, etc. En este caso, la parte del gasto deducible será aquel que, sobre estos, apliquemos el porcentaje resultante de los metros cuadrados destinados a la actividad sobre los totales de la vivienda (% afecto). El segundo grupo de gastos estará formado por los suministros de dicha vivienda, en el porcentaje resultante de aplicar el 30% a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total (% afecto), salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.

TRABAJADORES POR CUENTA AJENA: sustitución de rentas dinerarias por determinadas rentas en especie:

Aún cuando a estas alturas del año 2019 no se pueda hacer, de cara a 2020 si trabajamos por cuenta ajena nos puede interesar pactar con la empresa la sustitución de rentas dinerarias por determinadas rentas en especie que no tributan, como tarjetas de transporte, tickets-restaurante, programas de formación, tickets-guardería, seguros médicos para el trabajador, su cónyuge y descendientes o la entrega de acciones o participaciones de la propia empresa o de empresas del grupo hasta 12.000 euros.

Una de las retribuciones en especie exentas que suele utilizarse es la prestación del servicio de comedor a través de fórmulas indirectas, tales como tiques restaurante, vales comida o documentos similares, tarjetas o cualquier medio electrónico de pago que se entregan al trabajador hasta los nueve euros diarios. La cantidad exenta es de once euros diarios.

Exención para mayores de 65 años por reinversión en rentas vitalicias

Los contribuyentes mayores de 65 años que obtengan ganancias patrimoniales derivadas de la transmisión de elementos patrimoniales (inmuebles, acciones, fondos de inversión…), podrán quedar exentas de gravamen en el IRPF siempre y cuando el importe obtenido en la transmisión se destine en el plazo de seis meses a constituir una renta vitalicia asegurada.

La cantidad máxima total cuya reinversión en la constitución de rentas vitalicias da derecho a aplicar la exención es de 240.000 euros por contribuyente.

Exención para mayores de 65 años por transmisión de la vivienda habitual

Si tiene en mente transmitir su vivienda habitual, y sabe que se va a producir una ganancia patrimonial, o constituir una hipoteca inversa sobre ella, quizás le convenga esperar a cumplir los 65 años y que así quede exenta la ganancia que se produzca.

Si la vivienda fuera un bien ganancial y alguno de los cónyuges no ha llegado a esa edad, le puede compensar aplazar la operación hasta que ambos tengan cumplidos los 65 ya que, de otro modo, debe tributar el cónyuge menor de 65 por la mitad de la ganancia patrimonial.

 

Carla Ten Roldán

Asesora fiscal Versis Consulting

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