Blog del Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Valencia

El día en que todo paró… menos la edificación

Y de repente todo paró. Todo menos los servicios esenciales para la supervivencia y… la edificación de nueva planta. Las ciudades se vaciaron y las personas se confinaron en sus casas. Pero no todos. Los arquitectos técnicos seguían trabajando. Y necesitaban su colegio en pleno funcionamiento. Afortunadamente, el colegio estaba en marcha, igual que siempre y más que nunca. Pero en realidad no fue cosa de la fortuna. ¿Qué pasó en las “cocinas” de nuestro colegio del 1 de marzo al 29 mayo de 2020? Te lo contamos.

La crisis sanitaria por el Covid-19 ha causado una situación histórica y anómala en todo el mundo. La paralización de la actividad industrial, comercial y económica no ha tenido precedentes. Nuestro sector ha vivido además su propia disparidad dentro de la anomalía. ¿Cómo se ha vivido desde la profesión? ¿Y desde el colegio?

Cuando el 26 de febrero se registró el primer caso de contagio por Covid-19 en España, Gerencia y Junta de Gobierno de CAATIE Valencia prepararon un plan de teletrabajo. ¿Cómo podría mantenerse la atención y servicios colegiales si fuera necesario cerrar las instalaciones? Parecía un escenario poco probable. Pero había que contemplarlo. En eso consiste gestionar de manera correcta, en valorar escenarios y estar preparados para ellos.

La semana siguiente las acciones de prevención de dicho escenario iban cobrando forma mientras la normalidad cotidiana continuaba en una provincia que comenzaba a vivir su mes de marzo, con las mascletás y el primer bullicio fallero alejando de la probabilidad real aquel hipotético contexto que preparábamos.

Pero en Italia las cosas se iban complicando y España parecía seguir su camino con dos semanas de retraso. La Junta de Gobierno, Gerencia y los responsables de departamentos del colegio organizaron una estrategia de trabajo coordinada y estructurada para poder prestar los servicios colegiales sin asistencia presencial, en previsión de un posible confinamiento como ya había sucedido en Italia. “Por si acaso”.

El área de Informática preparó el sistema que permitiera a los trabajadores de riesgo del colegio trabajar desde su vivienda y a todos los trabajadores desde casa si fuera necesario, preservando todos los servicios al colegiado y la interacción telefónica y telemática con el colegio.

La centralita debía seguir atendiendo y desviando las llamadas de los colegiados y el servicio telemático funcionar correctamente, así que los informáticos del colegio instalaron el software adecuado en cada equipo personal de cada trabajador, con el que trabajaría desde su vivienda en caso de ser necesario.

El 9 de marzo las pruebas de teletrabajo resultaron satisfactorias. El sistema funcionaba adecuadamente. El colegio estaba preparado. “Por si acaso”.

Mientras, el coronavirus avanzaba, a ritmo frenético en Madrid, más despacio pero sin pausa en el resto de España.

Estado de alarma

El 10 de marzo, por la noche, se suspendieron las Fallas de Valencia. La decisión dejaba ver la gravedad de la situación sanitaria. El 11 se publicaba el Real Decreto-ley 6/2020, que recomendaba el teletrabajo como medida organizativa. La Junta de Gobierno instaura un sistema para estar en comunicación permanente. El ritmo se aceleró hasta el sábado 14 de marzo cuando la declaración del estado de alarma en España llevó al confinamiento de toda la población.

No toda. Las obras de construcción continuaron su curso. El R.D. 463/2020 no recoge disposiciones expresas para el sector de la edificación. Tampoco lo hace su modificación posterior, el R.D. 465/2020.

A partir de entonces el ritmo en el colegio se convirtió en una constante de comunicación continua, entre los miembros de la Junta de Gobierno, entre el presidente y sus homólogos en otras provincias, con el Consejo General, con Musaat, con Premaat. Y con Gerencia, con las asesorías jurídica, fiscal y laboral, con los responsables de cada área, con cada técnico y cada miembro de un personal que ha funcionado como un equipo comprometido y eficaz.

Una marea de normas, órdenes, directrices y decretos fueron llegando día a día, noche a noche, convirtiendo en obsoleto el trabajo del día inmediatamente anterior para ofrecer la información adecuada a la actividad y las directrices oportunas e ir resolviendo cada cuestión que pudiera afectar a nuestra profesión y sus diferentes ámbitos de actividad.

La organización funcionó y gracias a ello, el colegio ha podido responder a las más de 3.600 llamadas recibidas desde el 14 de marzo hasta el 31 de mayo. A ellas hay que sumar las más de 3.700 efectuadas desde el colegio.

Las obras siguen abiertas

Desde aquel mismo sábado 14 de marzo se estudió la situación de las obras abiertas, las recomendaciones para la dirección facultativa y la implicación de la coordinación de seguridad.

Pero también la situación de nuestros técnicos en las obras que cerraban, bien por ser de pequeña entidad, bien por ser en el interior de viviendas, bien porque el promotor o el constructor decidía paralizarlas.

Y no sólo eso: había que facilitar la movilidad y procurar la protección de los arquitectos técnicos que debían continuar trabajando.

El domingo 15 de marzo es una vorágine en toda la estructura de servicios colegiales: Junta de Gobierno, Gerencia, asesorías, Ejercicio profesional, Asistencia al colegiado, Comunicación… Aquel domingo, desde sus viviendas, cada una de las personas que da forma a esta estructura respondió de modo inmediato y hasta altas horas de la noche para lograr que el lunes nuestros colegiados dispusieran de la mejor información y asesoramiento posibles para afrontar la situación.

Y el mismo domingo, el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España y el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España elaboraban un documento con pautas de actuación para las direcciones facultativas de obras en curso.

El lunes 16 de marzo comenzó el confinamiento. El colegio aplicó el plan de teletrabajo y desde entonces, las reuniones, tan frecuentes como requiriera la actualidad legislativa y profesional, fueron por videoconferencia y la red telefónica estaba en la vivienda de cada técnico, informático, administrativo o directivo.

Se implantó el plan de medidas excepcionales de CAATIE Valencia y se suspendió la atención presencial hasta nueva fecha. La comunicación con el colegiado se efectuaba telefónica o telemáticamente. Como estaba planeado, las medidas no afectaron a los servicios, sino al canal por el que se ofrecen.

#yomequedoencasa

El hastag #yomequedoencasa acompañaba a todo un país. Pero muchos de nuestros compañeros no estaban en casa. Elaboramos y proporcionamos documentación válida y específica para la crisis sanitaria: modelos de actas de paralización de obras previendo una posible orden de suspensión de las mismas, actuaciones recomendadas en caso de paralización y un modelo específico de paralización por Covid-19; certificado de movilidad para los colegiados en activo, resumen elaborado por la asesoría laboral sobre la normativa de interés profesional y un documento específico para los colegiados elaborado por la asesoría fiscal del colegio con las ayudas y medidas fiscales para profesionales y autónomos, que iría desde entonces actualizando semanalmente conforme se iban incorporando nuevas disposiciones.

Además, los colegios trasladamos al Consejo General las cuestiones que iban formulando los colegiados y las respuestas proporcionadas por cada entidad. Pronto el CGATE elaboró un documento de preguntas y respuestas que serviría de guía para toda la profesión.

También preparamos un plan de formación gratuita, que nos anticipó a la iniciativa nacional #yomeformoencasa. Pensamos que los compañeros que sí que tuvieran que confinarse y suspender parcial o totalmente su actividad podrían tener con esta iniciativa una oportunidad para realizar cursos formativos sin coste. El programa ha registrado 1.400 asistentes virtuales desde su puesta en marcha el 25 de marzo.

Aquella “semana fallera” fue una vorágine documental. Ante la avalancha informativa generada por las diferentes medidas gubernamentales, preparamos un plan de comunicación interna, coordinando todos los soportes informativos del colegio. El objetivo fue que el colegiado tuviera la información precisa, necesaria, veraz, rigurosa y fácilmente accesible, todo ello fundamental en un momento como aquél.

La semana acabó con la publicación de un artículo en el blog del colegio que se convirtió en fuente informativa de referencia para la profesión. Recogía y aún recoge todas las medidas relacionadas con la actividad profesional y la crisis sanitaria, actualizándolo cada vez que la actualidad lo requiera. Entre el 22 de marzo y el 29 de mayo se ha actualizado en 28 ocasiones, rehaciendo su contenido cada vez que un nuevo decreto hacía su aparición dominical, una nueva norma entraba a regular alguna faceta que afectara a la actividad profesional o se convocaba una nueva ayuda o medida excepcional.

¿Qué pasa con las obras?

Durante la semana siguiente la preocupación llegó desde las obras en marcha. ¿Es la construcción actividad esencial? ¿Qué obligaciones tiene la Dirección Facultativa respecto a la situación excepcional que plantea el Covid-19? Es el Covid-19 un riesgo sanitario, pero ¿lo es laboral? Y si fuera laboral, ¿lo es de la construcción? ¿Podría haber responsabilidad por parte del coordinador de seguridad? ¿Debemos parar lo que no ha parado el Ministerio de Sanidad? ¿Y asumirían entonces nuestros profesionales la responsabilidad de la situación causada por un riesgo de salud pública, por una pandemia que ha originado el estado de alerta ya en media Europa?

El 24 de marzo el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España junto al Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España publicaron un comunicado a los medios  solicitando al Gobierno el cierre temporal de las obras de construcción.

Aquella fue una semana de debate, de consultas, de respuestas. Remitimos a Musaat una consulta sobre posibles reclamaciones civiles o penales derivadas del contagio en obra del Covid-19. Musaat nos respondió positivamente y publicamos su contestación.

Organizamos nuestra jornada online “Preguntas y respuestas ante la situación generada por el COVID-19”, que respondió a las consultas más frecuentes que se habían efectuado en el colegio en relación a la actuación en obra. Fue todo un éxito de participación y visualización, tanto en directo como en diferido.

Y continuamos con nuestro programa de radio en Onda Cero, donde, mediante intervención telefónica, ofrecimos a nuestros oyentes respuestas a sus dudas relacionadas con la construcción y la vivienda. Lo hicimos cada miércoles hasta final de abril, que finalizó la temporada del espacio radiofónico.

Paralización de las obras

El domingo 29 se paralizó la actividad de los trabajadores de la construcción desde el 30 de marzo al 9 de abril por el R.D. 10/2020, que estableció el permiso retribuible remunerado.

Para poder hacerse una idea de cuál era el ritmo al que se sometía a la profesión y con ella, al colegio, cuando ya aquel domingo por la noche estaba toda la información preparada, con el borrador del decreto analizado e interpretado, para transmitir a los colegiados, el lunes por la mañana el decreto publicado había introducido, cerca de medianoche, una modificación: una moratoria para que aquel mismo día, lunes 30 de marzo, pudieran cerrarse las obras debidamente. Había que deshacer parte del trabajo del día anterior e introducir de forma inmediata la nueva disposición para que llegara a la colegiación a tiempo.

Pero el texto de aquel decreto dejaba aún una laguna sin resolver: los trabajadores autónomos. ¿Podían ellos seguir en activo? El mismo lunes, la Orden SND/307/2020 la despejó, estipulando que los trabajadores autónomos sí que podían seguir trabajando en las obras de construcción.

A contrarreloj y con toda la información ya publicada en nuestra web y en el blog, desde CAATIE Valencia elaboramos, con el concierto del área de ejercicio profesional y la asesoría jurídica, recomendaciones sobre la actividad de los autónomos en obra, recomendaciones sobre seguridad de instalaciones y medios auxiliares durante la paralización de las obras, un modelo de correo electrónico para remitir a agentes y contratas y un modelo de acta de paralización de obras adecuado a la nueva situación.

El 1 de abril, el presidente de CAATIE Valencia, Vicente Terol, se dirigía a la colegiación a través de una carta abierta en el blog. Transmitía el apoyo total e incondicional del colegio y de su Junta de Gobierno, “tras haber pasado unas semanas de actividad frenética para continuar ofreciendo el servicio habitual, aunque fuera por medios no habituales”.

Un poco de paz

Aquel descanso aportó un poco de sosiego a la situación, pero no tranquilidad. Había incertidumbre respecto a la continuidad del permiso retribuido tras los diez días legales, que acababan justo al comenzar los días festivos de pascua.

De nuevo, CGATE y CSCAE se unen para publicar un documento de recomendaciones de apoyo en materia de seguridad y salud en obras de construcción como consecuencia de la crisis sanitaria. Se centra en las obras que se reiniciarán a consecuencia del fin del permiso retribuible remunerado.

En CAATIE Valencia preparamos, con el concierto de nuestra área de ejercicio profesional y nuestra asesoría jurídica, el modelo de acta de reinicio de obra tras la paralización por Covid-19 para que estuviera disponible y fácilmente localizable en cuanto se reiniciara la actividad.

Y aquella semana nuestra centralita telemática experimentó problemas técnicos y no pudimos ofrecer la atención telefónica habitual. Las consultas se tuvieron que efectuar por correo electrónico, al que se respondía por esta misma vía o telefónicamente.

Nuestros informáticos se pusieron de forma inmediata con el problema, pues era previsible que la semana siguiente volviera a dinamizarse la actividad.

El 10 de abril, viernes santo, no había novedad respecto a la continuidad del permiso, que por lo tanto había finalizado, con lo cual, en la Comunidad Valenciana, el martes 14 se reiniciarían todas las obras.

Pero de nuevo el domingo vino con sorpresa. El 12 de abril la Orden SND/340/2020 estableció la suspensión de las obras en edificios existentes que supusieran interferencias con personas.

Se reanuda la actividad

Se reanudó la actividad en las empresas constructoras y en las obras de construcción a excepción de las anteriores, se publicó nuestro acta de reinicio de obras y logramos reemprender la atención telefónica.

En aquellos días CAATIE Valencia interpuso a través de Unión Profesional enmiendas al proyecto de Ley de medidas urgentes para hacer frente al impacto económico y social del Covid-19, proponiendo que se incluyera en las ayudas a autónomos a los profesionales liberales adscritos a mutualidades de previsión social alternativas al Reta.

Continuamos recopilando, seleccionando y ofreciendo toda la información disponible que afectara a la actividad y organizamos una nueva charla online gratuita, centrada en las ayudas y en las medidas laborales para profesionales y autónomos frente a la crisis sanitaria.

Las semanas siguientes nos centramos en ofrecer herramientas de utilidad tanto para el profesional en activo como para el que debía continuar en confinamiento. Con el concierto de nuestra área de ejercicio profesional y nuestra asesoría jurídica, elaboramos recomendaciones sobre la incorporación de medidas frente al Covid-19 en el plan de seguridad, pues el INSST se había pronunciado al respecto. También organizamos e impartimos la jornada virtual gratuita sobre claves y herramientas para gestionar la comunicación online durante el confinamiento. Y continuamos transmitiendo las ayudas y medidas de apoyo que nuestras entidades profesionales y administraciones públicas convocaban.

Desescalando

El domingo 3 de mayo la Orden SND/358/2020 flexibilizó las condiciones en las obras en edificios existentes. El 18 de mayo comenzaba la Fase 1 en Valencia y el colegio reanudó la atención presencial, previa cita y con las medidas preventivas oportunas.

El 23 de mayo la Orden SND/440/2020 estableció el reinicio de obras en edificios existentes.

A partir de entonces la situación se normaliza dentro de la excepcionalidad de esta etapa que estamos viviendo, comenzamos a desescalar, una de las nuevas palabras que nos ha traído el confinamiento.

Hemos querido dejar constancia de cómo se ha vivido este momento histórico desde el colegio. Cada uno de vosotros podrá contar una historia similar, de hacer y deshacer, de escuchar frente al televisor, de consultar, de asesorar, de resolver, de conciliar… Es nuestra historia. Y en este momento que la estamos documentando para nuestro 80 aniversario hemos considerado necesario dejarla escrita.

Muchos eventos han caído mientras avanzaba el Covid-19: Eubim, Contart, nuestras insignias conmemorativas, nuestros eventos del aniversario. Los retomaremos, sin duda. En cuanto sea posible.

Como decía nuestro presidente en aquella carta a la colegiación del 1 de abril, en pleno confinamiento, “esta situación pasará. Volverá la normalidad. Y saldremos a disfrutar de esas cosas pequeñas que son las que hoy más echamos de menos. Volveremos a nuestra actividad profesional, la que nos une y por la que estamos aquí. Y volveremos a celebrar ese 80 aniversario que marcaba nuestro 2020 antes de que el Covid-19 invadiera nuestras vidas creando una situación que formará parte de nuestra historia futura. Lo único que quiero desearos es que lo viváis con salud, la vuestra y la de los vuestros. Y al salir de él, firmemos muchas actas de reinicio de obra y volvamos a esa normalidad que hoy más que nunca estamos aprendiendo a valorar”.

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